La respuesta del público confirma la proyección narrativa de “El convenio”
El recorrido de Jesús David Cortés Ladino como autor continúa consolidándose tras la publicación de “El convenio”, una obra que ha comenzado a generar una conexión genuina con los lectores desde sus primeras semanas de circulación. Aunque el libro aún se encuentra en una fase inicial de difusión, la acogida recibida ha sido notablemente positiva y ha dejado en el autor una sensación de plenitud y motivación renovada.
El primer contacto con los lectores ha estado marcado por reacciones espontáneas y emocionales. Quienes ya han leído la obra no solo destacan el disfrute durante la lectura, sino también la cercanía de los personajes y la forma en que la historia despierta recuerdos, risas y reflexiones personales. Para Cortés Ladino, observar la sonrisa de quienes comentan el libro es una señal clara de que el mensaje ha llegado: las palabras no se han perdido en el vacío, sino que han encontrado un lugar en la experiencia del lector.
Aun así, el autor es consciente de que el camino de “El convenio” apenas comienza. La obra todavía no ha alcanzado la visibilidad que él imagina, y su presencia en librerías físicas y nuevos espacios culturales es uno de los objetivos prioritarios en esta etapa. Lejos de interpretarlo como una limitación, lo entiende como parte natural del proceso editorial y una invitación a seguir insistiendo en su difusión.
Lectores que ríen, recuerdan y se reconocen en la historia
Los comentarios recibidos hasta ahora coinciden en un tono entusiasta y cercano. Frases como “lo escribiste con el alma”, “esto tiene que llegar a más lectores” o “me quedé con muchas preguntas” se repiten entre quienes han terminado el libro. Otros lectores han compartido cómo determinadas escenas les evocaron viajes pasados, sueños personales o momentos de pérdida, demostrando que la obra despierta una identificación que va más allá del entretenimiento.
Especialmente significativa ha sido la reacción emocional ante algunos episodios concretos del relato, como la muerte del pollito, una escena que ha provocado tristeza y reflexión en lectores que han atravesado experiencias similares. Estos testimonios confirman que El convenio logra activar la memoria emocional del público, un rasgo que suele marcar a las obras con vocación de permanencia.
Aunque el libro está dirigido a un público amplio —incluidos adolescentes—, al autor le ha sorprendido comprobar cómo personas de diferentes edades conectan con la historia y comparten impresiones entre ellas. Las risas, las conversaciones espontáneas y los debates sobre los pasajes favoritos se han convertido en una constante, reforzando la idea de que la obra funciona como un punto de encuentro entre sensibilidades diversas.
Uno de los aspectos que más resonancia está generando se encuentra en la segunda mitad del libro, donde emergen con mayor fuerza los mitos, la figura de la bruja, el Mohán y las historias que laten bajo la superficie del relato. Ese regreso al pueblo, cargado de simbolismo y memoria, se ha convertido en uno de los núcleos emocionales más comentados por los lectores.
El respaldo editorial y una confianza creativa en expansión
El proceso de publicación de “El convenio” ha contado con el acompañamiento de Letrame Grupo Editorial, cuyo apoyo ha sido clave para dar forma y salida a la obra. Para quienes se preguntan cómo publicar un libro y buscan una editorial que respete la voz del autor, esta experiencia refleja un trabajo conjunto orientado a la calidad y al crecimiento progresivo del proyecto.
Desde esta colaboración, Cortés Ladino ha experimentado un notable fortalecimiento de su confianza como escritor. Las reacciones del público no solo han confirmado su percepción inicial sobre la obra, sino que han ampliado sus expectativas creativas. El autor reconoce que ahora el reto es mantener —o incluso superar— el nivel alcanzado, una exigencia personal que ya impulsa sus próximos proyectos.
Las primeras opiniones refuerzan esa confianza: los lectores describen “El convenio” como una obra capaz de mezclar emoción, memoria y tradición, despertando conversaciones y reflexiones compartidas. Para el autor, este proceso ha supuesto un aprendizaje profundo: valorar el pasado, respetar la sabiduría de los mayores y mirar hacia el futuro con esperanza, sin renunciar a las raíces.
De cara a los próximos meses, Jesús David Cortés Ladino aspira a ampliar la presencia del libro en librerías, impulsar campañas de promoción tanto digitales como físicas y acercar la obra a nuevos públicos, incluidos jóvenes lectores y espacios educativos. Su objetivo es claro: que “El convenio” siga creciendo, encuentre más lectores y se convierta en un relato que circule, se comparta y permanezca en la memoria colectiva.
Con esta segunda etapa de difusión, el autor reafirma su compromiso con la literatura como un espacio de encuentro humano, donde las historias no solo se leen, sino que se sienten y se comentan en comunidad.
